La servidumbre es un gravamen real impuesto sobre un predio (sirviente) en utilidad de otro predio de distinto dueño (dominante). Está regulada en los Arts. 879 a 942 del Código Civil. Es un derecho real accesorio y normalmente perpetuo.
Se clasifican en continuas (acueducto, vista) o discontinuas (paso, abrevadero); aparentes (visibles físicamente) o no aparentes; positivas (imponen un hacer al sirviente) o negativas (imponen un no hacer); y por su origen: legales (impuestas por ley para utilidad pública o privada — acueducto, tránsito, demarcación) o voluntarias (constituidas por contrato o testamento).
Se constituyen por título (escritura pública debidamente registrada cuando recae sobre inmuebles), por destinación del padre de familia o por sentencia. Las servidumbres aparentes y continuas pueden adquirirse por prescripción adquisitiva (10 años entre presentes, 20 entre ausentes — Art. 939 CC).
Se extinguen por la consolidación (cuando el dueño del predio dominante adquiere el sirviente o viceversa), por el no uso durante 10 años, por imposibilidad de uso, por cumplimiento del término o condición pactada y por mutuo consentimiento.